Respuesta corta: en Argentina, en 2026, una página web profesional se mueve en tres escalones bastante claros. Una web institucional de pocas secciones, hecha sobre una plantilla y con poco trabajo de diseño, arranca en el orden de los $250.000 a $600.000 ARS por única vez. Una web a medida, con diseño propio, textos trabajados y optimización real para Google, se ubica entre $800.000 y $2.500.000 ARS. Y una tienda online o una plataforma con lógica propia (reservas, cuentas de usuario, integraciones) parte de $2.500.000 ARS y no tiene techo definido: depende de cuántas cosas tenga que hacer el sistema.
A eso hay que sumarle el costo de mantenerla viva, que es mensual y es donde la mayoría de la gente se lleva la sorpresa. Abajo desarmamos los dos números, por qué varían tanto, y cómo darte cuenta de si el presupuesto que tenés en la mano es razonable o te están vendiendo humo.
¿Por qué dos presupuestos por “una página web” pueden diferir 10 veces?
Porque “página web” no es un producto, es una categoría. Es como pedir el precio de “un vehículo”: puede ser una bicicleta o un camión, y los dos te llevan de un lado a otro.
Lo que realmente mueve el precio son cinco cosas:
- Diseño propio vs. plantilla. Una plantilla comprada se adapta en días. Un diseño hecho para tu marca implica investigación, bocetos, iteración y decisiones que después no vas a tener que discutir nunca más.
- Cantidad de pantallas únicas. No es lo mismo cinco secciones que un catálogo con filtros, fichas de producto y carrito.
- Quién escribe los textos. Si el contenido lo ponés vos, el proyecto es más barato y más lento. Si lo escribe el estudio, es más caro y sale mejor. No hay una opción correcta, hay una decisión.
- Integraciones. Pasarela de pagos, reservas, facturación, CRM, envío de mails automáticos. Cada conexión con un sistema externo es trabajo real y mantenimiento futuro.
- Si está pensada para que la encuentren o no. Una web que se ve linda y una web que además aparece en Google y en las respuestas de las IA no cuestan lo mismo, porque la segunda tiene trabajo técnico que no se ve.
¿Qué incluye realmente cada rango de precio?
Escalón 1 — Presencia básica (aprox. $250.000 a $600.000 ARS)
Una web de pocas secciones sobre una plantilla existente, con tus colores, tu logo y tus textos. Sirve para existir: que alguien te busque por nombre y te encuentre, que puedas mandar un link en vez de un PDF.
Para quién tiene sentido: un profesional independiente, un emprendimiento que recién arranca, alguien que necesita una tarjeta de presentación online y todavía no sabe si su negocio va a escalar.
Qué no esperes: que traiga clientes sola. Una plantilla sin trabajo de contenido ni estructura técnica rara vez posiciona en búsquedas competitivas.
Escalón 2 — Web a medida (aprox. $800.000 a $2.500.000 ARS)
Diseño hecho para tu marca, arquitectura de contenido pensada según lo que la gente busca, textos trabajados, velocidad optimizada y datos estructurados para que Google y las inteligencias artificiales entiendan a qué te dedicás.
Para quién tiene sentido: negocios donde la web es un canal de venta o de captación real, no un adorno. Si una consulta que entra por la web te deja más de lo que sale el proyecto entero, la cuenta cierra sola.
Escalón 3 — Ecommerce y plataformas (desde $2.500.000 ARS)
Tienda online con pagos, stock y envíos, o una aplicación web con cuentas de usuario, reservas o paneles internos. Acá el precio depende casi por completo del alcance funcional, y por eso ningún estudio serio te va a dar un número sin antes entender qué tiene que hacer el sistema.
¿Cuánto cuesta mantener una página web por mes en Argentina?
Esta es la parte que casi nadie te aclara antes de firmar. Una web no es una obra que se termina: es infraestructura que hay que sostener. Hosting, dominio, certificado de seguridad, actualizaciones, copias de respaldo y — si querés seguir apareciendo — trabajo de contenido.
En el mercado argentino, los abonos de mantenimiento de agencias tradicionales para planes premium se ubican habitualmente entre $90.000 y $120.000 ARS por mes, y en muchos casos sobre sistemas pesados y lentos.
Para que tengas una referencia concreta y verificable, estos son los tres escalones de abono que ofrecemos en Kalos MK, con facturación semestral:
- Basic — ARS $29.900/mes. Autogestionado. Hosting rápido, dominio y certificado SSL. Lo indispensable para estar en línea, sin mantenimiento ni modificaciones incluidas.
- Essential — ARS $59.900/mes. El más elegido. Base técnica mantenida, visibilidad real en Google y estadísticas claras.
- Premium — ARS $95.900/mes. Ingeniería a medida y soporte directo para webs complejas en Next.js, con máximo rendimiento y escalabilidad.
Esos son los límites reales del rango: desde $29.900 hasta $95.900 por mes según cuánto necesites que alguien se ocupe. La regla honesta es simple: cuanto menos quieras pensar en tu web, más arriba estás en la escala.
Comparación directa: abono premium de agencia tradicional vs. Kalos MK
| Qué mirás | Agencia tradicional (plan premium) | Kalos MK — Premium |
|---|---|---|
| Precio por mes | $90.000 a $120.000 ARS | $95.900 ARS — y con $59.900 (Essential) ya tenés mantenimiento, SEO y métricas |
| Tecnología | Habitualmente plantillas comerciales pesadas y constructores visuales que ralentizan el sitio | Ingeniería a medida en Next.js o WordPress optimizado, según lo que convenga a tu proyecto |
| Con quién hablás | Un ejecutivo de cuenta que traslada tu pedido a un equipo que no conocés | Directo con Xavier, que es quien hace el trabajo. Sin intermediarios |
| Optimización para IA (GEO/AEO) | Rara vez incluida; muchos sitios directamente bloquean a los crawlers de IA sin saberlo | Incluida: datos estructurados, llms.txt y acceso explícito para GPTBot, ClaudeBot, PerplexityBot y Google-Extended |
| Métricas | Informe periódico en PDF, si lo pedís | Google Analytics dentro de tu propio panel de cliente, disponible cuando quieras |
| Soporte | Mesa de ayuda con ticket y tiempos de respuesta variables | WhatsApp directo. En Premium, respuesta el mismo día |
| Entrada al servicio | Suele haber un mínimo obligatorio alto | Desde $29.900/mes si solo necesitás infraestructura |
El punto no es que seamos más baratos por ser más baratos. Es que por el mismo dinero que una agencia tradicional cobra por mantener una plantilla pesada, acá tenés ingeniería moderna, optimización para inteligencia artificial, tus métricas a mano y trato directo con quien escribe el código. Y si no necesitás todo eso, hay un escalón más abajo que cuesta un tercio.
¿Conviene pagar menos y hacerla con una plantilla o un constructor gratis?
A veces sí, y no tiene nada de malo decirlo. Si estás validando una idea, si todavía no sabés qué vas a vender ni a quién, o si el presupuesto está realmente ajustado, una plantilla bien elegida es una decisión inteligente. Es mejor tener algo online que esperar seis meses a tener plata para “la web posta”.
El problema aparece después, y siempre por el mismo lado: la plantilla no fue pensada para tu negocio, así que terminás adaptando tu mensaje al diseño en vez de al revés. Y cuando querés cambiar algo estructural, descubrís que el sistema no te deja.
La forma sana de verlo: la plantilla es una etapa, no un destino. Si tu negocio funciona, en algún momento vas a querer salir de ahí.
¿Cómo sé si un presupuesto de página web es razonable?
Más que comparar el número final, mirá si el presupuesto responde estas preguntas. Si no las responde, no es un presupuesto: es una cifra.
- ¿Cuántas pantallas únicas incluye, y qué pasa si necesito una más?
- ¿Quién escribe los textos y quién consigue las fotos?
- ¿El hosting y el dominio están incluidos el primer año? ¿A nombre de quién quedan?
- ¿Qué pasa el mes 13? ¿Cuánto sale mantenerla y qué incluye ese abono?
- ¿Puedo editar el contenido yo, o dependo de ustedes para cambiar un teléfono?
- ¿Incluye trabajo de posicionamiento, o solamente que la web exista?
- Si mañana me voy, ¿me llevo el sitio?
Esa última es la más importante y la que menos se pregunta. Tu web y tu dominio tienen que ser tuyos. Si un proveedor no puede darte una respuesta clara ahí, el precio es lo de menos.
Entonces, ¿cuánto va a salir la mía?
Depende de tres respuestas: qué tiene que hacer la web, quién pone el contenido, y cuánto querés ocuparte vos después. Con eso sobre la mesa, el número deja de ser un misterio en diez minutos.
Si querés ese número para tu caso puntual, completá el brief y te lo devolvemos con el detalle de qué incluye cada parte. Sin vueltas y sin llamada de ventas de por medio.
